El estrés es un estado de tensión y es parte normal de la vida de toda persona (cuando los niveles de estrés son bajos, una persona se vuelve más productiva). En cambio, los niveles altos de estrés pueden provocar tensión y ansiedad.

Muchas veces, el estrés está asociado a lo que la persona quisiera que ocurriera y producto que no ocurre aquello, se estresa. Una expectativa o un deseo no cumplido produce angustia o ansiedad, las que producen alteración del sueño, alteración de la presión, aparición de migrañas, dolores de espalda, etc.

En el libro Autohipnosis: Entrene su Mente de Paul Anwandter, se plantea separar el manejo del estrés en dos etapas: en la reducción del estrés físico y en la reducción del estrés mental.

¿Qué es lo opuesto?

Un elemento clave con el cual trabajar es con lo opuesto, es decir, imaginar lo opuesto que sería a estar estresado en un determinado contexto, de modo de ir aliviando al cuerpo de esa tensión.

Luego, a nivel mental, ir a trance, percibiendo las tensiones en un determinado contexto hasta verse realizando la solución para vivirlo de forma armónica y placentera, y con esto, ir cambiando las emociones.

Cinco etapas a considerar:

  1. Relaje su mente: cuenta regresiva o progresiva.
  2. Use las mismas sensaciones del estrés para relajarse.
  3. Tenga percepción mental de las causales del estrés.
  4. Identifique sugestiones post hipnóticas para el manejo de estrés fuera de trance.
  5. Cambie emociones “estresantes” con autohipnosis.